Como firmante del Acuerdo de Paz, expreso mi profunda preocupación frente a los decretos 19 y 20 de 2026, que constituyen una violación directa al Acuerdo Final firmado en 2016. Resulta incomprensible que un gobierno que se reivindica como el gobierno del cambio adopte decisiones que debilitan los mecanismos creados para proteger la vida de los firmantes de paz.
La eliminación de la subdirección especializada de seguridad y protección no solo desconoce lo pactado, sino que pone en riesgo real a cientos de hombres y mujeres que hoy siguen siendo víctimas de la violencia. Ya nos acercamos a los 500 firmantes asesinados, y lejos de fortalecer las garantías de seguridad, estas medidas profundizan la vulnerabilidad.
Desde aquí reitero un llamado respetuoso pero firme al presidente de la República: derogar estos decretos, fortalecer la subdirección especializada y avanzar, sin ambigüedades, en la implementación integral del Acuerdo de Paz. La paz se defiende con hechos, no con discursos.